Sinopsis Histórica del FOSDEH
El FOSDEH se inició en 1995, a iniciativa de la Asociación de Organismos No Gubernamentales de Honduras (ASONOG), como un esfuerzo de la sociedad civil para afrontar el tema de la deuda externa y sus repercusiones en el país. Su punto de partida público fue la Conferencia Nacional e Internacional "Deuda Externa por Desarrollo: Alternativas y Esperanzas" (Tegucigalpa, 10-12 julio 1996). Además de ASONOG, entre las organizaciones nacionales que impulsaron ese encuentro y decidieron integrar el FOSDEH se citan las siguientes:
- Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (COCOCH)
- Federación de Organizaciones Privadas de Desarrollo (FOPRIDEH)
- Colegio Hondureño de Economistas
- Arzobispado de Tegucigalpa
- Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras
- Unión de Trabajadores del Campo
- Postgrado Centroamericano de Economía
Todas, más otras que se le sumaron, siguen ligadas al FOSDEH. Por ejemplo, el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez mantiene la Presidencia Honoraria de la organización.
En la conferencia de 1996 se reivindicó el derecho de la sociedad civil para cuestionar la forma en que históricamente ha sido manejada la deuda externa por parte del Estado y resaltar la necesidad de presentar propuestas alternativas viables, a fin de que los recursos técnicos y financieros disponibles sean mejor manejados y aprovechados adecuadamente por sus destinatarios.
De esa forma, el FOSDEH surgió como una instancia convocante, aglutinamente y crítica de diversos sectores sociales del país, con variadas concepciones políticas, sociales, económicas, gremiales y religiosas, que comparten la tesis de que si el peso de la deuda externa incumbe a todos los hondureños, entonces su manejo no puede ser responsabilidad exclusiva del Estado.
Cuando el FOSDEH fue fundado, Honduras debía unos 3,500 millones de dólares a sus acreedores y el pago de intereses, más los minúsculos aportes al capital, absorbían no menos del 38% de las divisas generadas por las exportaciones. Desde entonces, la deuda externa no ha dejado de crecer pese a ciertas condonaciones unilaterales, como la de EEUU.
Un momento clave en la vida de la organización se dio a partir del impacto devastador que tuvo el Huracán Mitch (octubre 1998), cuando el FOSDEH desempeñó un papel relevante en la construcción de una plataforma ciudadana común (INTERFOROS) y propositiva (Plan de Reconstrucción y Transformación Nacional).
En resumen, el FOSDEH e INTERFOROS demandaron que Honduras alcanzara el Punto de Decisión de la Iniciativa HIPC al cumplirse un año de la catástrofe del huracán Mitch, con miras a agilizar el urgente proceso de desendeudamiento. Ello implicaba que el gobierno y la sociedad civil organizada elaboraran un plan concertado para la utilización de los recursos provisionales condonados al alcanzar el Punto de Decisión. Ese plan tomaría forma en una estrategia de reducción de pobreza, la cual se nutriría de recursos propios, ayuda externa y los fondos derivados de la condonación.
El FOSDEH apoyó la moratoria de tres años para el servicio de la deuda externa de Honduras aprobada por el Club de París, pero condicionada a que no fuera una iniciativa aislada sino en el marco de una estrategia integral y efectiva de desendeudamiento.
El FOSDEH cumplió su parte, pero no lo hizo el Gobierno ni la comunidad financiera internacional en su conjunto. El paso de la reconstrucción a la transformación no se dio y pese al llamamiento a no engrosar la enorme carga de la deuda externa, buena parte de la ayuda internacional fluyó en forma de créditos en lugar de donaciones. Miles de hondureños afectados por el huracán no percibieron los efectos de la ayuda internacional, la cual se orientó, en muchos casos, hacia obras de infraestructura de escaso impacto para los más desfavorecidos.
Los donantes y acreedores, al privilegiar a los gobiernos como ejecutores de sus ayudas, desaprovecharon la oportunidad que ofrecía la canalización de esos recursos a través de las alcaldías y las redes ciudadanas locales, que mantienen un contacto estrecho con los más pobres. La descentralización y participación de la sociedad civil, que eran principios de la Declaración de Estocolmo, no fueron debidamente aplicados por los gobiernos centroamericanos. Cinco años después, Honduras sigue esperando llegar al Punto de Culminación y los aportes que los donantes y organismos multilaterales hicieron al llamado Fondo Fiduciario no tuvieron un destino claro.
Para el FOSDEH, los años posteriores al Mitch han sido de intenso trabajo a favor de la reducción de la pobreza, de la vulnerabilidad ecológica y social, de la descentralización, la gobernabilidad y la transparencia.
El FOSDEH hoy día es considerado como un referente nacional e internacional en los temas de deuda externa y políticas públicas, que goza de mucha credibilidad por su capacidad técnica, sus propuestas bien fundamentadas y por su independencia de partidos políticos o de cualquier otra instancia política. Ha logrado formar parte de instancias importantes en el país, como el Consejo Consultivo de Pobreza y el Consejo Nacional Anticorrupción.
Por trabajar en temas sensibles, que no todas las organizaciones de sociedad civil se atreverían a hacer, el riesgo institucional y personal de los integrantes del FOSDEH es alto, pero existe un compromiso social y de cambio que les hace mantenerse en la lucha.
Actualmente el FOSDEH ejecuta proyectos (con diferentes agencias de cooperación), de incidencia, investigación y análisis, tiene trabajo directo con centenares de organizaciones de base (estrategias regionales de reducción de la pobreza) y mantiene un activo esfuerzo nacional e internacional de incidencia para lograr cambios en las políticas macroeconómicas vigentes.
El papel de agente de cambio para el fortalecimiento democrático, como ya se afirmó, contrae numerosos riesgos, sobretodo cuando algunas organizaciones sociales entran en una convivencia peligrosa con el poder y la corrupción. La hondureña no es una sociedad homogénea y las diferencias no siempre se dilucidan por la vía ética.
Hay intereses en promover el cierre de espacios a los nuevos actores sociales y silenciar los grandes procesos para la transformación social a los que se ve abocada la sociedad hondureña. En ese contexto, mantener abierto el debate sobre la deuda externa y sus repercusiones en la vida del pueblo hondureño sigue siendo prioritario para el FOSDEH. Conferencias de prensa, diálogos, encuentros, talleres, exposiciones, participación en los medios de comunicación social y otras formas de divulgación le sirven al FOSDEH para cumplir ese objetivo.
Su presencia nacional la ha ido potenciando como una red en la que tienen parte activa diversas organizaciones, sumadas a las iniciales, entre ellas el Comité de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla", el Organismo Cristiano de Desarrollo Integral, Visión Mundial, el Centro de Acción Social Menonita (CASM) y otras organizaciones.
